3 estrategias para involucrar toda la familia en tus resoluciones del Año Nuevo

3 estrategias para involucrar toda la familia en tus resoluciones del Año Nuevo

Las promesas de año nuevo pueden ser difícil de mantener, especialmente si los miembros de tu familia no tienen los mismos objetivos. Sin embargo, ¡las diferentes resoluciones no tienen que dividirlos!

Aquí te ofrecemos tres consejos para mantener las resoluciones de ejercicio y la nutrición, las cuales servirán como un ejemplo del comportamiento saludable para toda la familia.

1. No cortes la merienda.

Después de la escuela, entre las comidas y antes de acostarse: todos estos son los momentos cuando tratas de mantener los hábitos alimenticios de tus hijos bajo control. Son probablemente también los momentos en los que están más tentados de comer bocados que no son muy saludables. Ayuda a ti y a tu familia, asegurando que tienes una variedad de cosas rápidas y fáciles de hacer para comer. Mantén los ricos bocadillos nutrientes a mano, y establezca una hora de merienda para la familia.

Mantén aguacates maduros en tu lista para untarse en pan tostado. Prepara cuadritos de frutas y nueces (no muy dulces ni salados), llenos de vitaminas, fibra y grasas saludables para el corazón. Para evitar una merienda después de la cena, puedes beber mucha agua, haciéndola interesante con la infusión de frutas y hierbas (romero y limón, fresa y albahaca, pepino y menta son buenas combinaciones). Mantén la despensa con una variedad de tés de hierbas. Rooibos y Honeybush tienen un sabor dulce natural, lo que puede reducir los antojos sin añadir azúcar.

2. Haz el moverse divertido.

Si tienes niños pequeños y una agenda bastante llena, la posibilidad de encontrar tiempo para ir al gimnasio puede ser un gran desafío. Averigua si tu centro recreativo local tiene un paquete de familia. ¿Tienen natación o deportes para los niños? ¿O puedes encontrar maneras de mantenerte activo con todo el mundo en la casa?

Puedes cumplir con dos resoluciones en una mediante la asignación de una hora específica cuando toda la familia se baja del sofá o cuando vayas fuera de la oficina para mover la sangre. Trata de practicar deportes favoritos de tu familia en el patio trasero, o ir a dar un paseo mientras platican todas las noches después de la cena. Desafía a tus hijos para inventar un juego activo que va a empujar sus límites cardiovasculares. ¡Usa la imaginación para ponerte en forma!

3. Sé entusiasmado sobre frutas y verduras.

Los niños pueden ser muy exigentes con su comida, y algunos adultos están tan atrapados en sus vidas diarias para tener un tiempo para cambiar el ritmo. Sal de la rutina de alimentos aburridos, y da a tus niños un comienzo saludable mediante la reorientación de tus planes de comida alrededor de las verduras. Haz una comida de productos que muestran el color favorito de tu hijo. También puedes cortar las verduras en patrones ordenados o formas interesantes.

Trata de mezclar algunos vegetales como la calabaza, las papas, o el maíz. Comienza cada comida con una ensalada crujiente y llena de colores. Mantén un recipiente con frutas y vegetales cortadas en la nevera en todo momento, con salsas dulces y saladas para usar como condimentos. Los aguacates son maravillosos para hacer salsas y batidos, así que, puedes tenerlos a todo momento en tu cocina.

Lo más importante es ser flexible. No te rindas en tus resoluciones si no te sientes el éxito diariamente. Sigue trabajando en ello, y deja que tus hijos vean los resultados de dedicación, capacidad y recuperación en tus esfuerzos. Cada merienda rica en nutrientes, cada momento del movimiento, y cada una de las frutas y de vegetales que comes te lleva a un paso más cerca de una vida saludable y feliz.

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